El calor no ha frenado el consumo de café en Lima, pero la posibilidad de que el fenómeno de El Niño afecte el abastecimiento llevó a Cafeína a tomar previsiones. La cadena adelantó sus compras de granos para asegurar el stock hasta abril de 2027, mientras busca sostener el crecimiento de sus ventas y ampliar su presencia en la capital.
“No nos podemos quedar de brazos cruzados”, señala Daniel Manrique, director general de Cafeína y Segundo Muelle, al explicar la decisión de anticipar las compras. La empresa tomó como referencia el consumo del año pasado y añadió un 30% a sus adquisiciones para cubrir la demanda de los próximos meses. Según el ejecutivo, el café se compró al mismo precio que antes.
“Hemos hecho la compra anticipada para tener el stock hasta abril”, explica.
La medida se da en un contexto de expansión del negocio. Cafeína, que opera desde hace poco más de dos años, registra un crecimiento de alrededor de 25% en ventas comparables frente al año anterior y proyecta cerrar 2026 con un avance de al menos 20%.
“Con el calor que hay en Lima, igual el consumo sigue creciendo”, afirma Manrique. La demanda abarca tanto las preparaciones calientes como las bebidas frías, mientras que una parte importante de las ventas proviene de clientes que compran café para llevar antes de dirigirse a sus oficinas.
Inversión en el Boulevard de Asia
La siguiente apuesta de Cafeína estará en el Boulevard de Asia, donde abrirá un nuevo local junto con Segundo Muelle durante la primera semana de diciembre. El espacio tendrá 550 m² y requerirá una inversión conjunta de alrededor de US$130.000 para los acabados y la etapa final de implementación de ambos negocios.
El proyecto contempla barras independientes para cada marca, una cocina compartida, terraza, salón y áreas de servicio, además de un horno de leña. A octubre, la infraestructura estaba aproximadamente 70% avanzada.
La elección de esta ubicación responde, en parte, a una oportunidad identificada en el mercado. Según Manrique, no había una cafetería de especialidad en el Boulevard y un estudio de Jockey Plaza, propietario del centro comercial, detectó interés por este tipo de propuesta entre consumidores jóvenes y usuarios del gimnasio Siclo.
A ello se suma la trayectoria de Segundo Muelle en el lugar, donde opera desde hace nueve años y ahora busca trasladarse a un espacio más amplio. “Yo creo que la unión de las dos marcas va a ser superbuena”, sostiene el ejecutivo.
La compañía espera recuperar la inversión en un plazo máximo de dos temporadas de verano.
Un buen café como puerta de entrada
La propuesta de Cafeína combina café de especialidad con una oferta que busca acompañar distintos momentos del día. Su concepto, denominado Gourmet Espresso Bar, incluye pastelería, sándwiches y almuerzos gourmet; por la noche, suma cocteles y vinos.
El café proviene directamente de una comunidad de Santa Rosa, en Ayacucho, donde se cultiva entre los 1.500 y 1.800 metros de altitud. “Un buen café generalmente es el punto de atracción”, afirma Manrique.
A partir de esa propuesta, la empresa busca diferenciarse tanto por el producto como por la experiencia en sus locales, donde el diseño del espacio y la presentación también forman parte de la oferta.
El ticket promedio se sitúa entre S/40 y S/45. Sin embargo, uno de los principales motores del negocio es la compra para llevar, especialmente de personas que recogen su café antes de ir a trabajar. La carta, además, se actualiza aproximadamente cada tres meses para renovar la oferta y responder a las preferencias de los clientes.
La expansión no terminaría en Asia. Cafeína negocia la que sería su cuarta ubicación, en una zona corporativa de San Isidro, aunque todavía no hay un acuerdo cerrado. Manrique espera tener mayor claridad sobre el proyecto en los próximos meses.
“Estamos súper enfocados en abrir un segundo local en Lima en San Isidro”, señala el ejecutivo.


