Solo en lo que va del año la producción de cacao viene retrocediendo en 3.45%, según información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Pese a que en agosto creció cerca de 17%, aún se advierte que la presencia de días cálidos y mayor humedad ocasionan la proliferación de enfermedades fungosas y plagas para el cultivo.
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Situación lejana al récord
“Esto ha hecho que la cosecha grande, que usualmente era entre junio y julio, se pierda. Eso explica los resultados que se están viendo. Hay menor volumen de exportación de cacao, se estima que va a ser un 20% a 30% menor este año”, comentó a Gestión.
Ante esta menor oferta, los ingresos también se reducen y se alejan del récord alcanzado el año pasado. Según los datos del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), las exportaciones de cacao y derivados vienen cayendo 48% al sumar solo US$ 580 millones entre enero y agosto, por debajo de los US$ 1,115 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
La caída de las exportaciones no solo está asociada a la reducción productiva por el FEN sino también al comportamiento de los precios.
Luego de cotizaciones récord de hasta US$ 12,500 por tonelada registradas entre 2024 y 2025 debido a la incertidumbre que generaba el mal clima en África Occidental, con la mejora de las condiciones climáticas en Costa de Marfil y Ghana -principales exportadores de cacao- se generó una moderación de los precios en el último año.
De acuerdo con la Organización Internacional del Cacao (ICCO), el precio promedio pasó de US$ 7,004 por tonelada en septiembre de 2025 a US$ 3,241 en marzo de este año. Aunque luego de marzo el cacao volvió a subir, hasta septiembre de este año la tonelada seguía cotizando por debajo de US$ 6,000.
“La exportación está teniendo un menor desempeño. El año pasado el sector de cacao y derivados llegó a facturar US$ 1.6 mil millones. Este año esperamos cerrar en cerca de US$ 700 millones”, indicó Mejía.
San Martín, en la mira por El Niño
La situación es especialmente delicada en San Martín, principal región productora de cacao del país que, acorde a los datos del Midagri, concentra cuatro de cada 10 toneladas del producto.
Según Mejía, esta zona ha sido una de las más golpeadas por las variaciones climáticas, por lo que la Mesa Técnica Regional del Cacao de San Martín viene pidiendo declarar en emergencia al sector cacaotero de la región.
“Al variar las temperaturas se afectan la humedad, la aparición de nuevas enfermedades y justamente en estos días se está evaluando que la región San Martín se declare en emergencia porque ha sido la región más golpeada con la disminución de volúmenes de cacao. El 28 de octubre van a hacer una reunión para declararlo en emergencia”, indicó.
De hecho, los representantes de organizaciones cacaoteras de distintas zonas de San Martín proyectan una reducción de hasta 50% de la cosecha de cacao en la región durante el 2026.
Actualmente lo que viene generando el FEN en esta región es un escenario de sequía, pues desde hace más de tres meses no se presentan lluvias suficientes para el cultivo, precisó Giuliano Díaz, gerente general de la Cámara de Comercio de San Martín.
La preocupación se concentra especialmente en el sur, donde se encuentra la mayor parte de la producción de cacao en esta región.
“San Martín tiene 10 provincias, la zona productora de cacao en su mayoría está en la zona sur, Juanjuí y Tocache, y es donde hace mucho más calor. Casi el 36% de la producción de cacao (de la región) sale de Tocache”, refirió.
En ese sentido, el pedido de la mesa técnica precisa que varias organizaciones cacaoteras tienen socios que tienen toda la documentación para acceder al crédito de renovación y rehabilitación de fincas, pero no están siendo atendidas por Agrobanco.
Riesgo en 2027 se extienden hasta Europa
Este problema llega en un momento en que los productores también deben prepararse para las nuevas reglas que la Unión Europea aplicará para garantizar que el cacao que ingresa a su mercado no provenga de zonas deforestadas. La medida había sido postergada y entraría en vigencia a fines del 2026.
Para Mejía, este requisito constituye un riesgo adicional para el sector de cara al próximo año, especialmente porque Perú todavía no habría completado la georreferenciación de todas sus fincas.
Por ahora, en el caso de San Martín, Díaz indica que el avance es mayor con más de 50,000 parcelas geolocalizadas. Si bien las cooperativas continúan trabajando en el registro de sus productores, el principal desafío está en los agricultores con menos de cuatro hectáreas que en paralelo se verían golpeados por la emergencia climática.


