Las dudas en torno a si las fuertes inversiones en infraestructura de IA que realizan las grandes empresas tecnológicas de EE.UU. se traducirán en rentabilidad futura se acrecientan y arrastran no solo a Wall Street sino a casi todos los mercados, incluido el local.
Los temores a estas abultadas inversiones empezaron el año pasado, pero se acentuaron en los últimos meses ante una oleada de anuncios en esa dirección que involucran billones de dólares en los próximos años. El más reciente lo hizo Meta ayer, cuando al presentar sus resultados trimestrales anticipó un gasto adicional de capital de US$ 135,000 millones.
A la elevada preocupación de que estas inversiones puedan monetizarse en el corto y mediano plazo y justificar la alta valorización que hoy tienen las acciones de las big tech, se añade un problema que no estaba en los cálculos de estas grandes firmas ni en los de inversionistas: el repunte de los costos de financiamiento derivado de la subida de la tasa de interés de la Fed de EE.UU.
Inflación
Ese movimiento de política monetaria refleja, a su vez, los esfuerzos de banco central de ese país por contener la inflación que permanece elevada por el ajuste en los precios del petróleo –el Brent volvió a superar los US$ 100 el barril– a raíz de la guerra en Irán.
Este escenario de tasas altas atiza el nerviosismo de los inversionistas pues el enorme gasto de capital que efectúan las grandes tecnológicas demandará financiamiento que, al encarecerse, empaña aún más sus perspectivas de rentabilidad futura y crecimiento económico basado en IA.
Al ponerse en tela de juicio ese motor de la economía global, despiertan también los temores sobre la demanda de metales claves para el Perú, como el cobre, cuya cotización bordea records justamente porque la construcción de centros de datos de IA requiere de esa materia prima, mercado que podría difuminarse si se truncara el avance de esa tecnología.
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Líderes
La aversión al riesgo que tuvo como meollo el descenso del índice tecnológico de Nueva York de 2.6% ayer, se extendió a la mayoría de plazas, aunque golpeó con particular énfasis a la Bolsa de Valores de Lima (BVL) que cayó 4.3%, remecida por el retroceso de acciones líderes como Buenaventura (-7.2%), Southern Cooper (-6.5%) y Credicorp (-5.4%) .
“La preocupación por la IA y data centers afecta al cobre, que ayer bajó 2.8%, ya que se espera que estos sectores demanden mucho cobre en el futuro”, manifestó el head of research de Kallpa SAB, Marco Contreras.
“La caída del oro y plata esta más relacionada con la preocupación por la inflación por el aumento en el precio del petróleo”, añadió.
El alza de las tasas de interés presiona las valorizaciones de las empresas 3l y endeudamiento, señaló Jorge Ramos, director de mercados de capitales de Fibra Prime. “El impacto alcanza a las King que invierten fuertemente en IA, cuyos retornos podrían tardar hasta 10 años en materializarse. Además, el encarecimiento del financiamiento reduce las expectativas de rentabilidad de estas inversiones”, explicó.


