Benín ya se encuentra en Buenos Aires para enfrentar este martes 6 de octubre a Argentina en el Estadio Monumental, partido que marcará la despedida de Lionel Messi. Sin embargo, la preparación del combinado africano no ha sido sencilla. Según reportes de medios de su país, la delegación tuvo que afrontar varios inconvenientes desde el largo viaje hasta las condiciones encontradas en su lugar de concentración.
Mega Sports informó que el traslado hasta Argentina tomó cerca de 20 horas de vuelo, además de una escala de aproximadamente tres horas. Durante el recorrido, Jonas Bidé, integrante del cuerpo técnico encargado del análisis de video, sufrió mareos y llegó a perder el conocimiento, convirtiéndose en uno de los primeros problemas que tuvo que superar la delegación antes de llegar a Buenos Aires.
Una vez instalados, las dificultades continuaron. Parte del grupo reportó falta de agua caliente en una zona del hotel, mientras que el sauna permaneció fuera de servicio y el gimnasio disponible contaba con equipamiento limitado. A esto se sumó que el campo destinado para los entrenamientos era de césped sintético y parte del material deportivo todavía no había llegado.
🇧🇯 BENIN ESTÁ A LA ESPERA DEL PARTIDO DESPEDIDA DE MESSI 🔟🇦🇷 ▶ La delegación de Benin se encuentra en Buenos Aires, el martes 6 de octubre en el Monumental se enfrenarán a la Selección Argentina en el último partido de Leo Messi con la camiseta albiceleste 🎥 @MeliSutera https://t.co/guA31WBTA1
— Diario Olé (@DiarioOle) October 4, 2026
Pese a estos inconvenientes, el plantel africano mantiene la ilusión por disputar un partido histórico. Será la primera vez que Benín se enfrente a una selección fuera de su continente y, además, el compromiso tendrá como protagonista a Lionel Messi, quien disputaría su último partido oficial con Argentina.
El encuentro también ha generado cuestionamientos por el aspecto económico. Medios benineses y africanos reportaron que la federación visitante no recibiría un pago por participar, mientras que la organización argentina tendría el control de la explotación comercial del partido, incluida la venta de entradas, los derechos televisivos y el patrocinio.
