En la costa de Tumbes, pescadores peruanos denuncian que organizaciones criminales de origen ecuatoriano los obligan a pagar cupos para poder trabajar, bajo amenazas de secuestros, ataques e incendios de sus embarcaciones, reveló Panorama.
Un reportaje del dominical recogió testimonios de pescadores del distrito de La Cruz, quienes describieron cómo operaría este sistema de extorsión en el mar peruano. Según sus declaraciones, los delincuente han llegado a llevarse a los patrones de las embarcaciones y pedir pagos por su liberación.
“Se los están llevando a los patrones, los están extorsionando”, relató uno de los entrevistados.
Se mostró además, los restos de una embarcación incendiada y estructuras calcinadas en la zona pesquera de La Cruz.
Pagos por rescates y cupos para salir a pescar
Uno de los pescadores afirmó que todas deben pagar para evitar represalias. Además, relató que se habría tenido que entregar S/ 6,000 para recuperar a un patrón secuestrado.
Durante el reportaje, los pescadores explicaron que sus ganancias pueden variar considerablemente, por lo que el pago de las extorsiones representa una carga adicional para su economía.
Carnés con logotipos de organizaciones criminales
Panorama reveló que obligan a los pescadores a utilizar carnés con los logotipos de las organizaciones criminales. De acuerdo con los testimonios, los pescadores reciben imágenes de los emblemas y deben imprimirlas junto con una fotografía de su embarcación para elaborar una identificación.
Estos carnés servirían, según los entrevistados, para identificar las lanchas ante los integrantes de las bandas y evitar que sean atacadas por determinados grupos. Sin embargo, el mecanismo no garantizaría su seguridad cuando existen disputas entre organizaciones rivales.
Se mencionó a organizaciones criminales ecuatorianas como Los Choneros y Los Lobos, además de otros grupos identificados con nombres como Los Tiguerones y Los Guantes de Box.
En los audios difundidos por el programa se escuchan mensajes en los que presuntos integrantes de estas redes exigen a los pescadores que se comuniquen con ellos y se alineen con la organización. Las amenazas incluyen advertencias de incendiar las embarcaciones y de tomar represalias contra quienes no cumplan sus exigencias.
“De lo contrario, copian o se mueren”, se escucha en uno de los mensajes presentados en el reportaje.
Según los testimonios, la presencia de grupos rivales habría generado una disputa por el control de las embarcaciones y los pagos extorsivos. En ese escenario, los carnés emitidos por una organización no necesariamente protegerían a los pescadores frente a los integrantes de otra banda.
La vigilancia marítima y el riesgo para los pescadores
El reportaje también mostró la intervención de la Marina de Guerra del Perú en aguas de la zona fronteriza. Según lo expuesto, las embarcaciones extranjeras pueden ser perseguidas cuando son identificadas por las autoridades, lo que dificulta su escape.
Sin embargo, los testimonios advierten que el problema no se limita a los enfrentamientos en alta mar. La presunta infiltración de las organizaciones criminales entre los pescadores y las amenazas realizadas en tierra forman parte de un escenario que mantiene en riesgo a los trabajadores.


