Dos sicarios a pie acribillaron al expolicía Jordan Dolorier durante una celebración familiar en el sector alto del distrito de Jicamarca, en Huarochirí. El ataque armado ocurrió durante la madrugada en el exterior de un inmueble donde los asistentes festejaban la revelación de género de su hermana.
El atentado a balazos causó la muerte instantánea de Dolorier cerca del ingreso a la vivienda y dejó dos víctimas adicionales. Yuder Vásquez Carhuallanqui perdió la vida en el Hospital de Vitarte, mientras que Ángel Huaripata Vásquez permanece internado con pronóstico reservado.
Los agresores llegaron a pies por la calle e irrumpieron sin mediar palabra contra las personas reunidas en la puerta del inmueble donde se realizaba la fiesta. Los peritos de la Policía Nacional del Perú contabilizaron al menos diez casquillos de bala e impactos de proyectil en las paredes del predio.
La PNP analiza las imágenes de las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona para reconstruir la ruta de escape. Los agentes de la unidad especializada ejecutan diligencias y peritajes balísticos para determinar la identidad de los autores materiales del homicidio.
La víctima prestó servicios con anterioridad en la comisaría del distrito y buscaba regresar a la Policía tras su pase a retiro al verse involucrado en varios delitos. Tras recuperar su libertad, el exoficial reunía la documentación administrativa requerida para solicitar su reincorporación formal.
La Policía Nacional incluyó a Jordan Dolorier en el 2025 dentro de una investigación a la organización criminal Los Pulpos del Este. Las autoridades policiales sindicaron a esa red delictiva por el cobro de cupos y extorsiones en los sectores de Jicamarca, Huachipa y Huaycán.
Los familiares de la víctima rechazaron las acusaciones pasadas y aseguraron que el exefectivo sufrió una incriminación falsa. Los allegados manifestaron ante la prensa que los agentes le sembraron evidencias de manera injusta durante un operativo policial anterior.
La familia expresó sus sospechas directas contra la institución policial debido a las gestiones que realizaba la víctima para su reingreso. El entorno cercano exige al Ministerio Público una investigación imparcial para identificar a los planificadores del homicidio.


