La polémica que generó el mensaje de Ana Paula Consorte a Hernán Barcos todavía da que hablar. Tras las especulaciones que surgieron por su publicación en redes sociales sobre los presuntos gestos de Giuli Cunha hacia Paolo Guerrero durante un partido, la brasileña decidió explicar públicamente qué motivó su reacción.
Aunque algunos interpretaron el episodio como una muestra de celos o crisis en su relación, la pareja del recordado 'Depredador' aseguró que su reclamo estuvo relacionado con una supuesta falta de respeto hacia el futbolista peruano.
Ana Paula Consorte asegura que no hubo celos detrás de reclamo vinculado a la esposa de Hernán Barcos
Días atrás, Ana Paula sorprendió al dirigirse a Barcos mediante una historia de Instagram en la que le pidió consultar a su esposa por unos presuntos besos enviados a Guerrero durante el encuentro entre Sporting Cristal y Alianza Lima. El mensaje fue eliminado poco después, pero ya había generado amplia repercusión.
Al ser consultada por el programa 'Desvelados' tras el revuelo mediático, la modelo brasileña sostuvo que sus palabras fueron malinterpretadas y explicó qué fue lo que realmente le incomodó. "En realidad fue algo bastante simple, pero creo que algunas personas no entendieron correctamente el comunicado. Lo que me molestó fue justamente la enorme falta de respeto, sobre todo porque Paolo es colega de profesión de su esposo y cualquier mujer que comparte su vida con un futbolista sabe perfectamente todo lo que ellos pasan, los sacrificios, las exigencias y los momentos difíciles", sostuvo.
Consorte, quien actualmente espera su tercer hijo de Paolo Guerrero, también descartó que existiera algún problema de confianza con el delantero de Alianza Lima. Según afirmó, su cuestionamiento estuvo dirigido únicamente a la actitud que observó de parte de la esposa de Hernán Barcos, quien, luego de que su esposo marcara un gol, habría enviado besos hacia la zona donde el 'Depredador' estaba sentado debido a su lesión.
"En ningún momento fue un tema de celos ni de ningún tipo de desconfianza. Al contrario, considero que ella está muy bien casada y nosotros incluso los considerábamos amigos. Burlarse de un futbolista, especialmente cuando está pasando por un momento delicado y recién está volviendo de una lesión, me parece caer demasiado bajo", expresó.
La brasileña remarcó además que no tendría un comportamiento similar con ningún jugador rival e insistió en atribuirle una conducta cuestionable a la esposa de Barcos. "Yo jamás tendría una actitud así con su esposo ni con ningún otro jugador… No hubo celos, no hubo confusión, ni mucho menos una mala interpretación. Simplemente, me pareció una actitud infantil, de muy mal gusto y una falta de respeto totalmente innecesaria", sentenció.


