Un nuevo huaico en la quebrada Pedregal podría afectar a más de 80 viviendas de Alto San Antonio de Pedregal, en Lurigancho-Chosica, así como a un albergue que acoge a 30 perros y gatos rescatados. Ante el inicio de la temporada de lluvias en la sierra de Lima, los vecinos exigen a las autoridades la construcción de un muro de contención para evitar nuevos daños.
Entre las propiedades amenazadas se encuentra la vivienda de Soledad Medina, fundadora de la asociación Salvando Vidas Chosica, quien desde hace varios años se dedica al rescate de animales abandonados. Actualmente, su casa funciona como refugio para 30 perros y gatos, parte de los más de 100 animales que ha logrado rescatar.
La animalista recordó que su vivienda estuvo a punto de ser alcanzada por el huaico registrado en 2017. En aquella oportunidad, el lodo y las piedras llegaron hasta una de las paredes de su propiedad, aunque la estructura resistió el impacto.
"Llega a subir toda esta parte de aquí, que es la pared de mi casa. El huaico llega hasta aquí, pero gracias a Dios no logró tumbar la pared", relató.
Más de 80 viviendas en riesgo por la quebrada Pedregal
La preocupación de los residentes ha aumentado debido a las recientes precipitaciones en las zonas altas de Lima, que podrían incrementar el caudal de la quebrada y provocar nuevos deslizamientos. Los vecinos temen que las lluvias se intensifiquen en los próximos meses, especialmente ante los pronósticos relacionados con el fenómeno de El Niño.
De acuerdo con América, varias viviendas ubicadas en los alrededores presentan daños en sus estructuras debido a la erosión ocasionada por anteriores huaicos. Algunas paredes permanecen prácticamente suspendidas luego de que el agua y el lodo arrastraran parte del terreno que servía como soporte. Más de 80 viviendas ubicadas a ambos lados de la quebrada podrían resultar gravemente afectadas si se produce una nueva activación de gran magnitud.
Esta situación también mantiene en alerta a Soledad Medina, quien teme perder su vivienda y el espacio donde actualmente protege a los animales rescatados. Un nuevo deslizamiento podría poner en peligro tanto a los perros y gatos como a las familias que viven cerca del cauce.
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Vecinos de Chosica exigen muro de contención ante riesgo de huaicos
Frente a este escenario, los residentes de Alto San Antonio de Pedregal solicitan desde hace varios años la construcción de un muro de contención que permita reducir el impacto de posibles huaicos y proteger las viviendas cercanas a la quebrada.
Soledad Medina indicó que, si bien trabajadores de limpieza pública de la Municipalidad de Lurigancho-Chosica retiraron parte de los desperdicios acumulados en el cauce, considera que estas labores no resuelven el problema de fondo ni garantizan la seguridad de la población.
"Hace años venimos pidiendo que se haga el muro de contención. Esa es la salida prácticamente del huaico de San Antonio de Pedregal, porque ahí está el río", manifestó.
Por ello, los vecinos esperan que las autoridades realicen una evaluación de las condiciones de la quebrada y prioricen la ejecución de obras de prevención antes de que se presenten lluvias de mayor intensidad.
Huaicos de 2012, 2017 y 2023 dejaron daños en la zona
La quebrada Pedregal desemboca en el río Rímac, frente a la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, conocida como La Cantuta. En sus alrededores también se encuentran instituciones educativas y establecimientos de salud que podrían verse comprometidos ante una eventual activación del cauce.
Los residentes recuerdan los huaicos registrados en 2012, 2017 y 2023, que ocasionaron daños en el sector y dejaron consecuencias que todavía son visibles en algunas construcciones.
Ante el riesgo de nuevos deslizamientos, las familias de San Antonio de Pedregal reiteran su pedido de intervención a las autoridades. Su principal preocupación es que la falta de obras de prevención permita que un nuevo huaico provoque daños irreparables en sus viviendas y ponga en peligro la vida de los vecinos y de los animales que permanecen en el albergue.


