El control de asistencia dejó de venderse a recursos humanos. GeoVictoria, firma de software de origen chileno con ocho años en el Perú, reorientó su oferta hacia las gerencias de operaciones y encontró ahí una segunda fuente de ingresos: clientes que casi duplican lo que le facturaban. En paralelo, sumó un rubro que hasta hace poco no figuraba en su cartera y empezó a mover el marcaje hacia WhatsApp. Ahora, prepara una ofensiva para su expansión en regiones.
Jorge Delgado, country manager de GeoVictoria en Perú, señaló a Gestión que la compañía nació en Santiago de Chile hace cerca de 19 años y desembarcó en el país hace aproximadamente ocho, con un equipo local que hoy bordea las 60 personas. La meta se repite cada ejercicio.“Nuestro objetivo anual es casi duplicar año contra año nuestra facturación”, indicó el ejecutivo.
En lo que va del 2026, la firma reporta un crecimiento cercano al 50% en facturación frente al mismo periodo del año pasado. En volumen de usuarios el salto es similar: de unos 150,000 trabajadores marcando en su plataforma el año pasado a cerca de 230,000 en la actualidad, prácticamente a diario.
La empresa opera tres líneas: asistencia, control de accesos —molinetes y puertas en plantas y almacenes— y gestión de comedores, esta última orientada a operaciones como la minería. La asistencia y sus derivados concentran más del 80% de los ingresos. “Es el caballito de batalla”, resumió el ejecutivo.
De recursos humanos a operaciones: el giro de GeoVictoria que duplicó facturación de clientes
El giro de este año, según Delgado, fue dejar de crecer solo sumando clientes nuevos. La compañía desarrolló módulos complementarios dirigidos a un interlocutor distinto al de recursos humanos: el gerente de operaciones. “Si la gente (colaborador) no llega, no prendo una máquina, no abro mi tienda”, graficó.
Sobre esa premisa lanzó alertas en tiempo real, tableros de control y módulos de vacaciones y permisos, con reglas configurables. La utilidad, sostiene, es concreta para operaciones con alta capilaridad: 200 personas repartidas en 10 tiendas de Lima son difíciles de supervisar en persona.
yt:uruGJi-d2-w
El resultado se ve en la caja. “Ya tenemos clientes donde pasan de facturar US$ 8,000 a US$ 15,000. Estamos logrando duplicar la facturación a través de estas soluciones adicionales”, afirmó. La promesa comercial es triple: ahorrar costos, prevenir multas y no perder ventas. “Si la tienda no abrió, es plata que no estoy produciendo”, afirmó.
El razonamiento de fondo partió de una constatación incómoda: la asistencia es apenas una marca que hasta un cuaderno puede registrar. “Nosotros entendimos que la marca la puede llevar en un cuaderno, pero ¿cómo te agrego valor?”, cuestionó.
Según el ejecutivo, la opción de crear un sistema de nómina fue evaluada y descartada por desenfocar el core negocio.
Del cuaderno al WhatsApp: cómo cambia el marcaje laboral en el Perú
Históricamente, los sectores que más han demandado el servicio de control de asistencia y personal han sido el retail, el outsourcing y la construcción. Pero en el último semestre apareció un rubro nuevo en el Perú: la educación. La firma sumó tres universidades grandes, un instituto de tamaño considerable y un par de colegios.
La clave está en los métodos de marcaje distintos al reloj. Y es que instalar un equipo biométrico en cada aula sería inviable por costo, mientras que un lector USB, la web o una app con geolocalización permiten verificar que el docente llegó al salón y dictó la clase completa. “Es la punta del iceberg. Hay algo bastante más sustancioso atrás”, adelantó. Con la virtualidad, agregó, un sector tradicionalmente conservador empezó a demandar más control.
Aún así, el reloj biométrico sigue siendo, con amplia distancia, el método más usado. Las opciones por app y web concentran alrededor del 20% de las marcas, con usuarios que alternan según trabajen en oficina o desde casa. El marcaje por WhatsApp, en cambio, tiene menos de un año en la plataforma y representa apenas el 5%, aunque pasó de cero a esa cifra en seis u ocho meses.
El flujo es simple: el colaborador escribe al número de la empresa, elige entre marcar o consultar su registro y, si la configuración lo exige, envía geolocalización o un selfie para evitar suplantaciones. La limitante, reconoció, es que muchos trabajadores usan un celular personal. Ese canal es también la puerta de entrada al segmento de menor tamaño: las pymes ya son cerca del 50% de las cuentas —aunque poco de la facturación, dado que el modelo cobra un fee recurrente por usuario— y para ellas un reloj biométrico puede ser una inversión fuerte.
El impulso adicional llegó por el flanco regulatorio. Delgado sostuvo que hace unos meses Sunafil ratificó un criterio más estricto frente a los métodos de registro informales o no auditables, como el cuaderno. “Sunafil está invitando de alguna manera a que las empresas se digitalicen, nos está forzando a que esto pase”, dijo. El impacto, afirmó, recae sobre las empresas más pequeñas, que son las que aún no tienen un método digital.
Marcaje laboral: GeoVictoria apunta a 1,200 clientes en Perú y sale a buscar regiones
La compañía maneja cerca de 1,000 clientes y apunta a unos 1,200 a diciembre. La estrategia comercial incluye llevar sus eventos con clientes y prospectos —los GeoInnova, con abogados laboralistas invitados— de una frecuencia trimestral a una mensual, alternando Lima y regiones, un mercado que califica como desatendido.
No hay un plan de inversión con monto cerrado: la firma reinvierte lo que genera en equipo comercial, postventa y desarrollo de producto adaptado a la normativa laboral peruana.
A escala regional, Chile es su mercado más importante, seguido de Colombia y el Perú, que intercambian posiciones. Argentina y México concentran hoy las apuestas de expansión. De cara al 2027, el ejecutivo se declara optimista pese a la coyuntura climática y política. “El empresariado siente que estamos en un buen momento. Sí, con cautela, el fenómeno de El Niño hay que verlo, pero estamos en un momento de positivismo”, sostuvo, y afirmó que ya hay clientes incorporando el servicio en sus presupuestos del próximo año.
Más datos sobre GeoVictoria
- Origen. Software fundado en Santiago de Chile hace cerca de 19 años; opera en el Perú desde hace unos ocho.
- Equipo. Unas 60 personas en el Perú.
- Cifras. Crecimiento cercano al 50% en facturación en el primer semestre; cerca de 230,000 usuarios marcando a diario, frente a 150,000 el año pasado.
- Clientes. Cerca de 1,000, con meta de 1,200 al cierre del año.
- Líneas. Asistencia (más del 80% de los ingresos), control de accesos y gestión de comedores.
- Presencia. Más de 25 países, incluida España; Chile, Colombia y Perú son sus tres principales mercados.


