El aceite es uno de los elementos más importantes para el funcionamiento del motor de un vehículo a combustión. Su función es lubricar las piezas internas, reducir la fricción y contribuir a controlar la temperatura. Sin embargo, con el paso de los kilómetros, sus propiedades se degradan y pierde efectividad, por lo que revisar su nivel y respetar los intervalos de mantenimiento resulta fundamental.
Una de las comprobaciones más sencillas puede hacerse en casa. Para ello, el auto debe estar estacionado en una superficie plana, con el motor apagado (en frío) y después de esperar el tiempo indicado por el fabricante para que el aceite regrese al cárter.
Luego, se debe localizar la varilla medidora, retirarla y limpiarla con un paño. Después de introducirla nuevamente hasta el fondo, hay que sacarla una segunda vez para comprobar el nivel. El aceite debe encontrarse entre las marcas de mínimo y máximo.
Si está por debajo del límite inferior, es necesario completar el nivel con el lubricante especificado para el vehículo. No obstante, tampoco se debe exceder la marca máxima, ya que un exceso puede ocasionar problemas mecánicos. En los modelos que cuentan con medición electrónica, se deben seguir las instrucciones del manual.
¿Cuándo corresponde cambiar el aceite?
Como referencia general, algunos vehículos requieren un cambio cada 5.000 a 10.000 kilómetros. Sin embargo, no existe un intervalo único para todos los motores: la frecuencia depende de las especificaciones del fabricante, el tipo de aceite y las condiciones de conducción.
El tráfico intenso, los recorridos cortos y las aceleraciones frecuentes pueden exigir un mantenimiento más temprano. Por eso, no basta con considerar el kilometraje; también se debe tener en cuenta el tiempo transcurrido desde el último servicio.
Además, al realizar el cambio de aceite, es recomendable reemplazar el filtro según las indicaciones del fabricante.
Las señales que no debes ignorar
La luz de advertencia del aceite en el tablero, los ruidos metálicos del motor, las manchas debajo del auto o el humo azulado por el escape son señales que requieren atención. Si se enciende la luz de presión de aceite mientras conduces, lo más seguro es detenerse en un lugar adecuado y apagar el motor.
Finalmente, el color oscuro del lubricante, por sí solo, no determina que deba cambiarse inmediatamente. Lo más importante es respetar el programa de mantenimiento y utilizar el aceite con la viscosidad y las especificaciones recomendadas para evitar daños que pueden resultar mucho más costosos que un servicio preventivo.


